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Miércoles, 1 de febrero de 2006
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Bush insufla optimismo al país ante el debate sobre la Unión
El presidente de EE UU prepara su plan para encarar las legislativas de noviembre
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El precepto constitucional que obliga a que los presidentes de Estados Unidos informen al Congreso periódicamente sobre el estado del país sirvió ayer al presidente Bush para intentar dar una nota de optimismo y remitir al Congreso una nueva serie de prioridades. Un paquete de iniciativas de bajo riesgo político apropiado para un año en el que los republicanos se juegan su actual monopolio en Washington con las elecciones legislativas previstas para el próximo noviembre.

A un año de iniciar su triunfal segundo mandato, pero con niveles de respaldo popular sólo comparables desde la Segunda Guerra Mundial con los de Richard Nixon durante la saga de Watergate, el esperado y televisado discurso del presidente Bush ante una sesión conjunta del Legislativo federal puso de manifiesto ambiciones reducidas y prioridades domésticas que contrastan con otros pronunciamientos mucho más ambiciosos ante este mismo foro, como la doctrina del 'eje del mal' o la privatización parcial de la Seguridad Social.

Planes

La panoplia de ideas de la Casa Blanca para el 2006 incluye planes para reducir la dependencia de Estados Unidos con respecto a fuentes extranjeras de energía, con ayuda de más centrales nucleares y más investigación sobre combustibles alternativos; iniciativas para hacer más accesible la atención sanitaria en un país sin cobertura universal pública; y la petición de hacer permanentes los temporales recortes de impuestos aprobados en 2001 y 2003. Pero todo bajo la limitación de una sobredosis de números rojos en los presupuestos federales, con un déficit para el año fiscal 2006 estimado en más de 380.000 millones de euros.

En el frente sanitario, donde se estrellaron los esfuerzos reformistas de Bill y Hillary Clinton, la Administración Bush quiere promover entre otras medidas de ayuda, cuentas de ahorro libres de impuestos para hacer frente a gastos médicos y mayores desgravaciones fiscales para particulares. Según datos del Departamento de Comercio, los gastos médicos se elevaron durante el año pasado hasta ocupar un 17,3% de los gastos personales de los estadounidenses, en comparación con un 15,8% en 2001. Estas cifras son las que explican la existencia en Estados Unidos de más de 47 millones de personas sin seguro.



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