En concreto, la junta local del PP en Gijón ha pedido a Lucía Ezquerra, Luisa Peláez, Emilio Noval y Vanesa Alvarez que devuelvan sus actas de concejal ante su posición crítica con la gestión de la presidenta local, Pilar Fernández, y las "reiteradas infracciones graves y muy graves" derivadas de sus críticas públicas a la gestión del partido y del grupo municipal popular.
Según Sánchez, el camino iniciado para la expulsión de estos cuatro concejales está de momento en manos de la junta local, "que goza de gran autonomía", y que habrá que esperar a que ésta lo traslade a la dirección regional y nacional del partido para tomar las "medidas que procedan" y resolverlo.
Ambas partes deberán exponer sus alegaciones ante el comité regional de garantías del PP que preside Manuel Zapico.
De momento, según el presidente regional del PP, hay que tener en cuenta que se trata de una situación "muy excepcional" y que, pese a la "fortaleza del partido que lidera Pilar Pardo", sería "bueno evitar este tipo de tensiones".
En referencia a los cuatro ediles que pueden llegar a ser expulsados del partido, Sánchez señaló que si alguien no está cómodo en un proyecto, debe tomar otras opciones.
Añadió que los congresos son los que marcan la línea que debe seguir el partido, que en ese ámbito es donde deben dirimirse las diferencias y que, si al final, alguien no está cómodo con la línea que se alzó, debe "tomar otras opciones".
"Tenemos que contribuir todos al proyecto al que estamos que es superior a nuestros intereses y cuando se acaba un congreso, todos tienen que trabajar en la misma línea del que ganó el congreso", subrayó.