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Jueves, 2 de febrero de 2006
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GIJÓN BALONCESTO
 Actualizado: 1.27 a.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
El 30 de diciembre de 2005, durante un entrenamiento en el Palacio de Deportes, se lesionó Brandon Wolfram, quien sufrió la distensión del ligamento interno de su rodilla izquierda, con un pinzamiento de menisco. Entre las vacaciones navideñas y el proceso de recuperación, se pensó que Wolfram sólo sería baja en el primer partido de la segunda vuelta -en la cancha del Tarragona-, pero resulta que la expedición del Farho Gijón Baloncesto viaja a las siete de esta mañana hacia Zaragoza sin el pívot americano, quien continúa progresando en su recuperación, pero que todavía no ha completado un entrenamiento -ayer sólo se ejercitó durante unos cuarenta minutos- y que mañana cumplirá su cuarto partido sin jugar con el equipo gijonés. Wolfram sigue acusando molestias en su rodilla lesionada, por lo que no se quiere forzar su reaparición. El caso es que todo ha ido más lento de lo que se preveía inicialmente.
 
Zaragoza vivió épocas doradas en el baloncesto y después de muchos avatares que casi acaban con el club aragonés sumiéndole en una crisis que amenazó con llevarlo todo por delante, a base de talonario, influencias y demás, el Zaragoza actual apareció en la Liga LEB con un proyecto a tres años para regresar a la ACB. Los dos primeros se saldaron con sonoros fracasos y en el actual el equipo que entrena Julbe está simplemente bien colocado, pero sólo con una victoria sobre el Farho Gijón, que forma parte de un grupo de equipos con once triunfos. El conjunto gijonés cuenta, con vistas a entrar en las eliminatorias por el ascenso, con la ventaja de que le basta con ganar por un punto, puesto que el Zaragoza ya perdió en el Palacio.
 

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