Que Gijón sea sede del segundo juzgado Mercantil de la región es uno de los objetivos tanto del Ayuntamiento como del Principado desde que hace algo más de un año el Ministerio de Justicia decidiera concederlo a Asturias y, en principio, con previsión de comenzar a funcionar a finales de 2005. Los plazos se han dilatado, pero el esfuerzo de ambas administraciones está ahí, máxime después de que existiera un compromiso alcanzado en noviembre de 2004 entre el consejero de Justicia, Francisco Javier García Valledor, y el secretario de Estado de Justicia, Luis López Guerra, para que Gijón pudiera albergar el tribunal siempre que hubiera una postura conjunta de la consejería, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA).
Ese consenso ya se alcanzó entonces, pero el retraso en la creación de los juzgados comprometidos entonces por el ministerio y acontecimientos surgidos en ciudades en las mismas condiciones que Gijón han hecho saltar las alarmas dentro de la judicatura local.
El caso gallego
Las mismas aspiraciones que Gijón tenían localidades como Vigo, Elche y Cartagena, entre otras. Recientemente, Justicia hizo pública la plaza para secretario del juzgado Mercantil número 2 de Pontevedra, con sede en Vigo, si bien poco después publicó la plaza del magistrado, con sede en Pontevedra. Más tarde, una nueva orden del Ministerio de Justicia rectificó la plaza del secretario, basándola en Pontevedra.
Esa circunstancia creó un gran malestar en la Xunta de Galicia, que recientemente llegó a presentar un recurso contencioso-administrativo para que la sede de esta segunda sala sea definitivamente Vigo.
Gijón podría estar en una situación similar, pues, en principio, los criterios que mantiene el Ministerio de Justicia para ubicar estos juzgados son las capitales de provincia y aquellas ciudades que, no siéndolo, sí son la capital de la comunidad autónoma, caso, por ejemplo, de Santiago de Compostela.
Ahora, la judicatura asturiana está a la espera de que la decisión ministerial se produzca cuanto antes para poder contar con la segunda sala durante este año, de modo que se pueda descongestionar la situación en la que se encuentra el único juzgado mercantil que opera en la actualidad. La decisión sobre ubicación definitiva de esa segunda sede parece que habrá de ser fruto de duras negociaciones.