Un buque cisterna cargado de ácido fosfórico se hundió ayer frente a las costas de Cherburgo, al noroeste de Francia, con 10.000 toneladas de este material a bordo, después de que chocara el martes con otro carguero, según anunció el departamento marítimo del Canal de la Mancha y el Mar del Norte.
El barco, que se encuentra a 70 metros de profundidad, se hundió mientras el remolcador 'Abeja Libertad' lo conducía hacia la bahía del Sena, precisó el portavoz. El accidente tuvo lugar sobre las 3.39 horas de la madrugada, explicó un portavoz de la prefectura marítima, Yann Bizien.
El ácido que transportaba no supone un riesgo grave para el medio ambiente, estimaron los expertos del Centro de Documentación, Investigación y Experimentación sobre la Contaminación Accidental de las Aguas (CEDRE). Si se mezcla con agua marina, el ácido fosfórico tendría un efecto «letal fugaz y puntual», según Christophe Rouseau, director adjunto del CEDRE.
Dos barcos de la marina francesa se encontraban a primera hora de la mañana en la zona del naufragio, a 90 kilómetros al oeste de la punta de La Hague, para comprobar la eventual contaminación en la superficie marina.
Tras el hundimiento, las autoridades activaron el 'Plan de la Mancha', que organiza la acción de las autoridades francesas y británicas en caso de accidente grave, agregó Bizien. Por precaución, la prefectura marítima prohibió la pesca en una milla náutica (1,8 kilómetros) alrededor de la zona.