El presidente de Mittal Sttel, Lakshmi Mittal, se comprometió ayer en Bruselas a cumplir «todos los compromisos de Arcelor en empleo, inversiones y crecimiento». El líder del mayor grupo de acero del mundo quiso disipar todas las dudas sobre la Oferta de Adquisición Pública (opa) que ha lanzado sobre la siderúrgica europea, pese a que el documento que recoge las bases de la operación ya adelantaba que respetará los salarios y «otros acuerdos en materia de empleo» si la opa fructifica.
Ayer dio un paso más en su estrategia por convencer a los gobiernos europeos de que la operación «es muy saludable» para el futuro del sector siderúrgico. Además del empleo y los sueldos, prometió cumplir con los compromisos de Arcelor en inversión que, en el caso de Asturias, ascienden a 525 millones de euros para modernizar, reformar y construir nuevas instalaciones, entre las que figura la nueva línea de galvanizado de la factoría de Avilés.
Lakshmi Mittal se presentó en la rueda de prensa muy seguro de la operación que acaba de poner en marcha, pese a la oposición que han manifestado abiertamente los gobiernos de Francia y Luxemburgo. «No estoy asustado por la reacción de los políticos», indicó. En su opinión, la actitud de recelo de los ejecutivos europeos se debe a que «aún no les hemos mostrado nuestra lógica industrial, pero lo haremos en su debido momento». Eso sí, admitió que la oposición generalizada que ha encontrado hasta ahora le hace sentirse «triste» porque está convencido de que la operación es «muy saludable» para el futuro del sector siderúrgico.
Pese al clima de oposición que ha encontrado en el Viejo Continente, Lakshmi Mittal cree que la operación superará las barreras: «Vamos a explicar nuestra posición y los accionistas decidirán. Esperamos tener éxito».
Para transmitir «el mismo mensaje que al resto de los dirigentes europeos», Mittal viajará hoy a España para entrevistarse con el vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes. Según manifestó ayer, el presidente del 'gigante siderúrgico mundial' espera obtener el apoyo de las autoridades españolas a la opa.
Ahora bien, aunque la posición del Ejecutivo de Zapatero ha sido más tibia que la de sus homólogos galos y luxemburgueses, la Administración central ya ha advertido de que actuará «en sintonía» con ellos. Incluso el mismo Solbes ha señalado que ve «dificultades claras» para que la operación prospere porque los proyectos de Arcelor y del grupo anglo-indio «son muy distintos».
Lakshmi Mittal aterrizará hoy en Madrid consciente también de las críticas de los sindicatos españoles a su operación. En este sentido, apuntó que «Mittal Steel tiene sindicatos en todas sus compañías del mundo» y que mantienen buenas relaciones. «Estamos seguros de que también las tendremos con las centrales españolas», añadió.
Intervención de la UE
Mittal hizo estas declaraciones al término de su entrevista con los comisarios europeos de Empresa e Industria, Gunter Verheugen, y de Competencia, Neelie Kroes, para explicarles su proyecto.
Durante la reunión Kroes hizo saber al empresario que es «muy probable» que tenga que comunicar la opa sobre Arcelor a las autoridades comunitarias, y que serán éstas quienes determinen si la operación, de llevarse a cabo, tendrá efectos negativos sobre la competencia siderúrgica en los mercado europeos. En este sentido, Mittal propondrá su opa a la consideración del Ejecutivo europeo en el plazo de dos semanas.