La propuesta de Jerónimo Junquera se basa en una nueva organización del tráfico y en la urbanización del terreno libre de vías. En lo que concierne al tráfico, su principal aportación es una vía-parque de tres kilómetros que, desde la ronda de Tremañes hasta la plaza del Humedal, enlazará las diferentes escalas de intervención y el nuevo paisaje de la ciudad. Para dar coherencia al tránsito desde la periferia hacia el centro, el nuevo acceso se iniciará mediante una rotonda en la calle de Dolores Ibárruri.