La catástrofe del 'Prestige' sigue proporcionando problemas a los pescadores del caladero Cantábrico y Noroeste. Representantes de las Federaciones provinciales de las comunidades autónomas afectadas acudieron ayer a Madrid para tratar de entender los criterios que se han seguido para fijar la cuantía de los pagos, aproximadamente tres millones de euros en total, según dijo a EL COMERCIO Dimas García, presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Asturias.
El resultado del viaje defraudó, pero el Ministerio de Economía y Hacienda se comprometió a enviar documentación para explicar el reparto.
¿Cuál es el problema? Según Dimas García, embarcaciones y artes similares no reciben la misma compensación y, en algunos casos, ni siquiera aproximada.
El problema puede ser diferente en cada cofradía, pero el malestar es generalizado en todas las federaciones provinciales, indicó García.
En Tazones, puerto del que es patrón, hay pescadores que recibirán algo más de mil euros y otros que no tienen asignada cantidad alguna, mientras que un tercer grupo se queda con cantidades auténticamente simbólicas.
Otro reparto que puede resultar conflictivo, en este caso no de dinero, sino de cuota de pesca, es el del cupo de bocarte asignado a España para este año. En ese sentido, Dimas García explicó que en los próximos días tiene previsto reunirse con los armadores de cerco para conocer su opinión y que para el próximo día 10 está prevista una reunión de las federaciones provinciales del Cantábrico para tomar una decisión definitiva.
La alternativa está en dividir la cuota asignada entre la flota que tradicionalmente participa en la costera, para que cada barco pesque cuando quiera, o abrir la pesquería para todo el sector hasta que el cupo se agote.