El PSOE dio su brazo a torcer. El Estatuto valenciano -aprobado ayer por la comisión Constitucional del Congreso- se referirá a la lengua cooficial de su comunidad autónoma como «idioma» (el 'valenciá') y el porcentaje de votos exigido a las fuerzas políticas para formar grupo parlamentario se mantendrá en el 5%. El PP tuvo que hacer una mínima cesión para salvar el pacto que mantenían las dos fuerzas mayoritarias desde que el texto fue aprobado en las Cortes valencianas: los porcentajes electorales no aparecerán en el texto. Sin embargo, permanecerán tal cual están en la ley electoral, cuya modificación exige el difícil acuerdo de dos terceras partes del Parlamento autonómico.
A última hora
Lo que durante la última semana parecía al borde de la ruptura se saldó, pues, con un apretón de manos. Los socialistas no cumplieron con su amenaza de apoyar las enmiendas de las formaciones minoritarias para rebajar al 3% la 'barrera electoral' y preservar la «unidad de la lengua catalana». Se contentaron con una modificación que evitará tener que convocar un referéndum en el futuro si se quiere alterar el número de votos requeridos para entrar en la cámara valenciana.
Este acuerdo, alcanzado en la madrugada de anteayer entre los portavoces del PSOE -Ciprià Ciscar, Ramón Jáuregui y Diego López Garrido- y los del PP -Federico Trillo, Soraya Sáenz de Santamaría y Jaime Ignacio del Burgo- provocó ayer la indignación de Izquierda Unida. Su representante, Isaura Navarro, acusó a los socialistas de haber mantenido una actitud «incoherente y poco ética». A su juicio, nada ha cambiado: «Nos quedamos con la barrera del 5% y sin la representación de 200.000 valencianos», denunció.