El próximo lunes se firmará el acuerdo que sienta las condiciones definitivas del expediente de regulación de empleo del Sporting, como paso previo a que sea entregado en el Juzgado de lo Mercantil. Ayer, el comité de empresa trasladó a los administradores concursales de la entidad la solicitud de los empleados propuestos para ser despedidos. Una vez que el acuerdo quede rubricado, supondrá que cada trabajador percibirá veinte días de salario por cada año de servicio en el club, por un máximo de una anualidad salarial. Además, cada uno cobrará 3.000 euros en concepto de indemnización adicional.
La reunión entre ambas partes se celebró a primera hora de la tarde de ayer en la sede de UGT de Oviedo. Acudieron a la misma dos de los tres administradores: el abogado Antonio González-Busto y el economista Celestino Suárez Viñuela. Por parte de los trabajadores, estuvo presente el comité de empresa del Sporting, así como Olga Blanco, abogada de UGT, y la responsable de la Federación de Servicios, Carmen Martín.
La entidad rojiblanca también se va a adherir el lunes a la solicitud de que Tati Valdés continúe en su puesto de trabajo, con una rebaja salarial del 40%. Valdés, ahora en labores de adjunto a la secretaría técnica, era uno de los doce empleados propuestos para ser despedidos, en su caso «teniendo en cuenta su cercanía a la edad de prejubilación», según se recogía en el expediente de regulación de empleo. Lo anterior parecía chocar, sin embargo, con la condición de miembro del comité de empresa del ex futbolista rojiblanco, quien finalmente no causará baja en la entidad.
Por lo que respecta a la indemnización adicional de 3.000 euros, cabe reseñar que un grupo de empleados -de los que más antigüedad en la entidad tenían- había solicitado que la cifra fuese de 15.000 euros, si bien quedaron vinculados finalmente por el acuerdo de la mayoría. Podrán reclamar, empero, esa cantidad a título individual en el juzgado y tal parece que sea su intención. La propuesta del comité de empresa se desglosa en más puntos, como puede ser, por ejemplo, la solicitud de que se reconozca la antigüedad de los trabajadores.
Así las cosas, el siguiente paso será firmar el acuerdo definitivo, lo que se hará el próximo lunes en la sede de UGT en Oviedo, en una reunión cuyo inicio está previsto para las cinco y media de la tarde. Posteriormente, se dará traslado del mismo al juez Javier Antón Guijarro.
Sin neglicencias
Por su parte, los servicios jurídicos de UGT hicieron público un comunicado en el que quieren hacer constar que «en modo alguno se ha cometido ningún tipo de error o negligencia en la tramitación de la extinción y modificación sustancial colectiva de contratos de trabajadores del Real Sporting», en respuesta al malestar mostrado por algunos trabajadores de la entidad y que recogió ayer a EL COMERCIO.
El expediente de regulación de empleo del club contempla la extinción de contrato de doce trabajadores, que serán once una vez excluido Tati Valdés. Se trata de Eloy Olaya, director deportivo; José Manuel Loza, fisioterapeuta; Dimitri Cherishev, monitor; Daniel Pinín, secretario general; Dolores Pinín, administrativo; Maca Tuya, secretaria; Juan Díaz Zarracina, utillero; Ceferino Menéndez, monitor -estos dos últimos en edad cercana a la de prejubilación-; dos empleados de campo y una limpiadora.
También se recogía el despido de tres jugadores de la primera plantilla. Son los casos de Álvaro, Blin y Casquero, de los que éste último se ha desligado del club rojiblanco para fichar por el Pájara Playas. Por su parte, el centrocampista gallego tiene contrato con el Sporting hasta el 30 de junio de 2006, mientras que el vínculo de Blin, que está sin ficha federativa, expira en junio de 2008.