El barrio de El Picu, en la playa de Ribadesella, ya cuenta con semáforos para la regulación del tráfico en ese tramo de la travesía de la carretera N-632. La Jefatura Provincial de Tráfico ha completado la instalación de unos semáforos que servirán para limitar la velocidad en la entrada Oeste de la villa, por el barrio de El Picu.
Un primer semáforo intermitente indicará el acceso a un espacio urbano en el que es obligatorio reducir la velocidad. Posteriormente, los conductores se encontrarán con un segundo semáforo de cierre, que cambiará a color rojo si el conductor supera el límite exigido para zonas urbanas. Este es un lugar muy conflictivo durante el verano debido a la gran afluencia de visitantes que se acercan a la playa y al incremento de locales comerciales.
La configuración de la carretera y el paisaje que la rodea no hace sospechar a los visitantes la proximidad de un núcleo de población importante. Por ese motivo, muchos automovilistas entran por ese lugar a gran velocidad, con el consiguiente peligro para los peatones que pasean por la zona.
Los vecinos de la playa se quejaron en numerosas ocasiones y por fin han visto cubiertas sus reivindicaciones con la instalación de señalización vertical luminosa en este acceso a la villa riosellana.