Ángeles Caso Redondo sopló las velas, se guardó en secreto su deseo y comió tarta y tortilla al son del 'Cumpleaños feliz' que le cantaron sus compañeros de la Residencia Vetusta, en Villamiana, y su extensa familia. No era para menos. La anciana celebraba ayer su 104 aniversario, «asombrada» de haber pasado con creces el siglo de vida.
Su nieta, Alejandra Alonso, agradeció el festejo que «por todo lo alto» organizaron la dirección y los trabajadores de la residencia en la que vive Ángeles con otra veintena de compañeros.
Las flores y los regalos no cesaron de llegar durante la mañana para esta madre, abuela, bisabuela y tatarabuela nacida el 2 de febrero de 1902 en Ceceda. «Todo el mundo se ha acordado de ella, el Ayuntamiento le ha enviado un gran ramo de flores y el alcalde barrio de Villamiana ha participado en la fiesta», comentó su nieta. Ilusión le sobra a la centenaria, que sólo espera que su familia siga visitándola, como ya hace.