-El congreso en el que usted resultó elegido fue el primer acto del partido al que asistió Francisco Álvarez-Cascos tras su retirada. ¿Lo esperaba?
-Le invité yo. Trabajé con él durante tres años como presidente de Correos y me parece un político de raza, además de un amigo con el que hablo con frecuencia.
-¿Y lo ve volviendo a la política?
-No lo sé. A un torero siempre le gustan los toros y Francisco Álvarez-Cascos tiene edad para seguir en política, pero es una persona que tiene su propia opinión, su propio juicio, y se trata de un tema muy personal.
-¿Qué opinión le merece el presidente del PP de Asturias, Ovidio Sánchez?
-Los presidentes de los partidos son aquellos a los que se elige en los congresos. Mi amigo Ovidio Sánchez fue elegido en su congreso regional y está haciendo un trabajo que espero que los asturianos entiendan. No es fácil trabajar desde la oposición, pero se hace más por los intereses de Asturias con muchas de las propuestas de Ovidio Sánchez que con las que realizan los distintos socialismos asimétricos que hay en España.