Los desarrollos urbanísticos previstos en los ayuntamientos costeros asturianos pueden ser muy tentadores para las mafias vinculadas al sector inmobiliario que operan en la costa del Mediterráneo. Lo decía el pasado miércoles el diputado del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso Francisco Garrido Peña, quien alertaba de que grupos organizados ya se estaban interesando en el litoral regional con vistas al blanqueo de dinero, al ser la única costa «casi virgen» que queda en España, y donde, dicen los ecologistas, se prevé la construcción de unas 60.000 viviendas. La advertencia no pilla de sorpresa a los profesionales asturianos.