«No aguantamos más. O ponen fin a esto, o al final nos comerán». Con estas dos frases, Manuel Garrido, alcalde de Brañaseca y Busfrío, en el concejo de Cudillero, resume el sentir de los ganaderos de la Sierra de los Vientos, que llevan un año enfrentándose a un problema: la presencia de una camada de lobos que «está esquilmando» todos los rebaños de la zona. Por ello, y ante los últimos ataques -que se han cobrado más de 30 ovejas-, reclaman a la Consejería de Medio Ambiente, Infraestructuras y Ordenación del Territorio que les autorice a organizar cacerías con el fin de erradicar a este cánido salvaje de sus montes.