Fernando Alonso no sólo volvió a ser este miércoles en el circuito de Jerez el más rápido en los entrenamientos de los pilotos de Fórmula-1, sino que rebajó en un segundo y medio el tiempo que consiguió hace un mes en su estreno con el R26. El campeón del mundo marcó un gran crono de 1:16.956 y confirmó una vez más que cuenta con un coche ganador y está preparado para revalidar el título en una temporada en la que los BAR-Honda, de Jenson Button y Rubens Barrichello, se presentan en principio como sus principales enemigos.