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Jueves, 9 de febrero de 2006
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GIJÓN
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La Policía sigue investigando el entorno del principal sospechoso del crimen de La Coría tras su muerte
Los agentes recaban información de la familia y los amigos de Fernando Camín, que fue incinerado en el tanatorio de Cabueñes El laboratorio central remitirá en las próximas semanas el resultado de las pruebas de ADN, clave para aclarar la autoría del homicidio
DUELO. Familiares y amigos de Fernando Camín, ayer a la entrada de la capilla del tanatorio de Cabueñes. / LUIS SEVILLA
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La investigación del crimen de La Coría sigue adelante pese al fallecimiento del principal sospechoso, Fernando Camín Nosti, que apareció ahorcado el lunes por la noche en la senda del Cervigón, cerca de la escuela taller Rosario Acuña. La autopsia determinó que se había suicidado y que su cuerpo no presentaba signos de violencia ni evidencias físicas de haberse defendido. Sus seres queridos le despidieron ayer en el tanatorio de Cabueñes, donde se ofició un acto de honras fúnebres al que asistieron cerca de 40 personas. A continuación, fue incinerado.

Los agentes encargados del caso están realizando pesquisas en el entorno más próximo del difunto, a fin de recabar información sobre su relación con Rosindo Marqués Pinto, el joven de 32 años asesinado el 17 de enero en las obras del enlace de la autovía minera con la ronda Sur. Se han mantenido entrevistas con familiares y amigos de Fernando Camín, sobre todo con dos de sus hermanos, Paulino, detenido el pasado día 24 como supuesto encubridor del crimen de La Coría y puesto en libertad por el juez tres días después por falta de pruebas, y Pilar, que mantenía una estrecha relación con el finado. Asimismo, está habiendo conversaciones con personas que tenían contacto con él, algunas de ellas relacionadas con el mundo de la pequeña delincuencia.

La Policía espera que los resultados de las pruebas de ADN practicadas lleguen a Gijón en las próximas semanas. Los especialistas de la Científica tomaron muestras de saliva de los dos hermanos durante las 72 horas que permanecieron arrestados en los calabozos de la comisaría. Además, en el registro del piso que ambos comparten en La Tejerona se encontraron objetos impregnados de sangre. El análisis de todos estos elementos permitirá saber si coinciden con el ADN de Rosindo Marqués. En caso afirmativo, el caso podría quedar cerrado, pero de lo contrario, habría que retomar la investigación y trazar nuevas hipótesis de trabajo para obtener otras pruebas e indicios que aclaren el suceso de La Coría.

En la misma línea

Por el momento, los investigadores siguen trabajando en la misma línea, al haber hallado indicios que, presuntamente, señalan a los hermanos Fernando y Paulino Camín como autor y encubridor del homicidio de Rosindo Marqués Pinto. Las pesquisas permitieron constatar que Fernando y el joven asesinado eran amigos y llevaban varios meses cometiendo pequeños robos en distintas obras. De hecho, en casa del primero, donde en alguna ocasión se alojaba Rosindo, se encontró abundante material de obra sustraído. Por otro lado, el escenario del crimen de La Coría evidenciaba un claro intento de robo. Había sido manipulado un depósito de combustible, estaban abiertas varias ventanas de una caseta y el maletero de un coche y había numerosos objetos desperdigados por el suelo...

Los agentes encargados del caso creen que Fernando y Rosindo fueron a robar juntos tras haber consumido una gran cantidad de drogas y alcohol. Por razones que se desconocen, Fernando pudo haber atacado a su amigo y luego huir, aunque este extremo siempre fue negado por el difunto, tanto en la comisaría como en el juzgado. Paulino estaría solo en casa, pero en su declaración manifestó que su hermano estaba con él.

Los investigadores tenían numerosos indicios que les conducían al ahora fallecido, pero les falta encontrar una prueba concluyente que, sumada a éstos, pudiera inculparle.



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