Todo empezó cuando su padre le regaló una Pentax. Desde que era pequeño, Paco Buda no se ha separado de una cámara de fotos: «Tomo fotografías todos los días», explica. Pasando los ojos por las imágenes de su exposición en Ítaca, la playa de San Lorenzo se convierte en el más asombroso rincón del mundo. Personas, enfoques, escondrijos con los que se sueña, pero nunca se logra encontrar despierto. Paco los ha hallado, lo sabe todo sobre ellos y los ha plasmado en una docena de bellas fotografías que parece que susurran al oído los más preciados secretos.
-¿Por qué eligió la playa de San Lorenzo para esta exposición?
-La playa de San Lorenzo es un espacio que vemos siempre, muy cotidiano. Y, precisamente, parece que lo vemos todos los días, pero nunca lo miramos. A mí me gusta mucho y tiene rincones verdaderamente maravillosos.
-La mayoría de las imágenes son amaneceres. ¿Es su momento preferido del día?
-Sí, la playa está bellísima al amanecer. Además, los amaneceres me encantan porque con los atardeceres se acaba el día, pero con el amanecer empieza todo. Me gusta pensar que tenemos el día por delante.
-¿Tuvo que madrugar mucho para realizar estas fotografías?
-Sí, bastante. Me levantaba sobre las seis de la mañana, pero llegar y ver la playa tan bonita hacía que mereciera la pena el esfuerzo.
-También cuida mucho la luz en sus fotografías. ¿Cree que éste es uno de los rasgos distintivos de su obra?
-Totalmente. Me encanta jugar con las diferentes luces y contrastes a lo largo del día. Por eso me gusta trabajar tanto con blanco y negro como con color, para poder experimentar con diferentes tipos de luces.
-¿Cómo ha reaccionado la gente que ha visitado la exposición?
-Ha gustado bastante y, sobre todo, la gente se ha sorprendido al descubrir rincones y perspectivas de la playa que no conocía.
-¿En qué proyectos está trabajando ahora?
-Yo tomo fotografías todos los días, así que tengo muchas para futuras exposiciones. También estoy trabajando en unas imágenes que ilustraran el próximo CD y un vídeo del cantante Manolo Tena.