La reestructuración del Crossroad gijonés, la creación de un magno festival en Bilbao y los cambios de fecha de clásicos como Benicàssim y el Primavera Sound constituyen las principales novedades del calendario festivalero, en un año marcado por la concentración de citas en la cornisa norte de España.
Otros festivales asturianos alcanzan nuevas ediciones (mención especial hacia los veteranos Euro Yeyé y Derrame Rock), en Santander se repetirá el Summer Festival; en Vitoria, el Azkena y en Barcelona, el Sónar. De Festimad, poco se sabe tras la infernal edición del año pasado, donde una mara de delincuentes se coló con alevosía y nocturnidad entre los pacíficos amantes de la música.
La principal novedad es el anuncio del festival Bilbao Live' 06 (Kobetamendi, 13, 14 y 15 de julio) que ocupará 70.000 metros cuadrados y con cuatro millones de presupuesto. Anuncian cuarenta artistas con mucho gancho (entre directos y dj´s) distribuidos en dos escenarios grandes, dos carpas techno y otra de pop.
Ese festival coincidirá este año con nuestro entrañable Derrame Rock. Pero, a priori, da la sensación de que no se harán 'la concurrencia', como decía el otro. Son estilos diferentes y con su propio público. La undécima edición del Derrame seguirá en Pravia, donde en 2005 se congregaron quince mil personas. Rock y mestizaje, mayoría aplastante de grupos nacionales y el buen rollo por bandera. «Por encima de los artistas, el Derrame es una fiesta del rock; si coincide que podemos traer a alguno de fuera, lo haremos, pero el rock estatal ocupará el 90% del cartel», subraya Enrique Granda, uno de sus promotores. Habrá dos escenarios y se aumentará la zona de acampada.
Este año se potenciará el apartado Derrame Idea dedicado a 'La lucha de las mujeres por la libertad'. Habrá representantes de Guatemala y de Ciudad Juárez, la urbe mexicana asolada por el asesinato de centenares de inocentes; una exposición de grupos de rock de la fotógrafa vasca Lucía, otra sobre malos tratos y hasta un escenario con grupos exclusivamente femeninos.
El festival Sounds of Unity and Love (SOUL) ya calienta motores y se va con la música a Luanco, localidad que vive un idilio eterno con todo lo que suene a retro. El SOUL (3 y 4 de marzo), dedicado a la música negra de todos los tiempos, contará con la presencia estelar del británico Soul Sam, uno de los 'pinchas' de rare soul más prestigiosos de las últimas tres décadas.
Casbah 73, heterónimo de Oli Stewart, ofrecerá una maleta más ecléctica y muy enfocada a la pista. También estará Steve Guarnori, que atesora otra excelsa colección de rare soul (35.000 vinilos, dicen los que saben de esto). Completan el cartel David de Santiago, Miguel Oribe y los anfitriones Herminio Afonso y Félix Domínguez, de Trouble&Tea.
La vista en julio
La promotora del Crossroad trabaja ya en la próxima edición, pero quizás con cambios significativos. Uno de ellos es el posible retorno a la plaza de toros, un escenario más acorde con la tibia respuesta popular al magnífico cartel del pasado año, sobre todo la gente de casa. En un principio, se baraja la tercera semana de julio como posible fecha y con cierto protagonismo del blues. La confección del cartel queda en buenas manos.
El Summer Festival (22 al 24 de julio), que el pasado año reunió en Santander a 28.000 almas, quiere consolidarse como «el festival pop-rock y techno del norte de España». Promueven los mismos del Bilbao Live de una semana antes, por lo que caben tres desenlaces: que sucumban ante el fuego amigo, que se genere un circuito o que el personal se divida.
Más al este, el Azkena Rock de Vitoria (31 agosto al 2 de setiembre) mantendrá su espíritu rockero con pequeñas oscilaciones. Y dos clásicos cambian sus fechas: Primavera Sound pasa a junio (1 al 3) y Benicàssim se adelanta a julio (20 al 23) por presión de los vecinos levantiscos. Están confirmados Depeche Mode, Franz Ferdinand, Echo & the Bunnymen y Jay Jay Johanson. Y el Sónar barcelonés se mantiene en el meridiano de junio. Y en setiembre, el segundo Ovitechno. Vaya nombre.