Buendía hizo esta afirmación durante el debate en la Junta General de una interpelación del PP sobre la decisión del Consorcio para la Gestión de los Residuos Sólidos (COGERSA) de construir una incineradora con una inversión de 250 millones de euros y capacidad para incinerar 450.000 toneladas al año a partir de 2010,
El consejero aseguró que le parecía "muy bien" la decisión anunciada ayer por PSOE e IU de pedir al Gobierno que promueva un amplio debate social, político e institucional sobre la gestión de residuos para garantizar que cualquier decisión sobre el tratamiento de los residuos se adopte con gran consenso social y político.
A su juicio, el diálogo, el debate y la búsqueda del consenso han marcado el proceso en torno la construcción de la incineradora desde el año 2001 cuando se elaboró por parte del Gobierno el Plan de Gestión de Residuos que, según el PP, no incluía este proyecto.
El consejero se comprometió a "profundizar" en otros aspectos del plan de futuro de Cogersa que permiten incrementar el porcentaje de residuos que se reciclan en Asturias, que actualmente cifró entre el 8 y el 10 por ciento del total, lo que requiere, subrayó, que los ayuntamientos recojan las basuras separadas para que puedan ser tratadas en la planta del Consorcio.
No obstante, incidió en que, aún en el caso de que el Principado se situará en un breve periodo de tiempo en las cifras de los países del mundo con un mayor porcentaje de residuos reciclados -en torno al 30 por ciento del total-, habría que plantearse "qué hacer" con el 70 por ciento restante.
"Las utopías del reciclado total no existen", señaló el consejero tras recordar que en 2001 los técnicos de Cogersa advirtieron de que el vertedero de Serín estaría al límite de su capacidad en 2004, lo que obligó a ampliarlo para alargar su vida útil hasta el año 2015 "en contra de los criterios de la UE que establece el vertido como la última prioridad en materia de tratamiento de residuos".
Para el diputado del PP Ramón García Cañal, el Gobierno actuó "con frivolidad" al anunciar durante un viaje del consejero a París y Viena para conocer incineradoras similares con vecinos de la zona afectada la licitación de la que sería "la inversión más importante de los últimos años en materia de medio ambiente".
El parlamentario popular señaló que esta decisión -"de la que a mí no me tienen que convencer sino a sus socios de gobierno" advirtió al PSOE- debe adoptarse debe adoptarse tras un debate que permita alcanzar un amplio consenso "social y político" y con el procedimiento seguido hasta ahora por el Ejecutivo, del que aseguró no entender sus "prisas" por licitar "una inversión de ese calibre".
Para la diputada de IU Paloma Uría, la construcción de la planta incineradora "no es una buena solución" y que la decisión de ponerla en marcha "trasciende a las competencias" de Cogersa que debería optar, a su juicio, por adoptar medidas para aumentar la recogida selectiva de residuos en la región.
Uría consideró además que el respaldo manifestado hoy por el consejero a esta instalación, de la que Buendía garantizó su inocuidad para la salud, no era "una buena entrada" para el proceso abierto con la presentación de la iniciativa conjunta de PSOE e IU.
En este sentido, el parlamentario socialista Faustino Alvarez, se preguntó, al igual que Buendía, "qué hacer" con las miles de toneladas de residuos que no se puedan reciclar en caso de que se optara por no construir la incineradora y emplazó a quienes tengan una alternativa a "ponerla sobre la mesa".