EL grupo parlamentario del PP ha presentado con éxito una proposición de ley en la Junta General del Principado que le permite incorporarse al consejo de administración de la televisión autonómica. En el otoño de 2004, cuando se constituyó el órgano de gobierno de la televisión, el PP renunció a ocupar las seis plazas a las que tenía derecho para bloquear el proceso de constitución del consejo de administración. Esta táctica obstruccionista quedó sorteada con un cambio en la ley, que permitió echar a andar la televisión autonómica con los votos de PSOE e IU. Desde entonces, todos los meses se reúne el consejo de administración con la asistencia de los siete miembros correspondientes al PSOE y los dos de IU. Ahora el PP muda de criterio y se dispone a ocupar las plazas que estaban vacías.
La justificación para el cambio de táctica lo realiza el PP aludiendo a la falta de información que le llega de la televisión. Es muy probable que sea una queja con fundamento, porque estar en la oposición lleva consigo un déficit en la información, así que mucho más si no se asiste a las reuniones en las que se toman decisiones. Imaginen que los diputados del PP no acudieran a los plenos y las comisiones de la Junta General del Principado, y que luego se quejaran de no estar al tanto de los debates parlamentarios. Algo así es lo que ha pasado con su política de ausentarse del consejo de administración.
En realidad, la táctica abstencionista respondía al deseo de impedir por todos los medios que la televisión autonómica saliera adelante. No era un cálculo muy descabellado, el del PP, prueba de ello es que le ha costado casi dos legislaturas al Gobierno de Álvarez Areces mandar las primeras imágenes. Una vez que la televisión está a punto de convertirse en una realidad, el PP ocupará los sillones de control. Hay un detalle complementario que no debe pasar inadvertido: las reuniones del órgano máximo de la televisión autonómica se sustancian con unas jugosas dietas de mil euros por consejero. Hasta ahora sólo los representantes del PSOE y de IU recibían esa compensación, lo que es ya darle demasiadas ventajas a los que mandan. Con la entrada del PP en la televisión salimos ganando todos los que queremos pluralidad.