El consejero de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras, Francisco González Buendía, volvió a apostar ayer en la Junta General del Principado por la construcción de una incineradora de residuos urbanos en el vertedero de Serín. Un día después de que los grupos parlamentarios de su partido, el PSOE, y de IU reclamasen el desarrollo de alternativas más ecológicas a esta instalación -entendido sin reservas por IU como una «moratoria»-, el consejero eludió afirmar expresamente que se construiría, pero aportó numerosos datos en apoyo de la necesidad del horno incinerador -nunca lo denominó así, sino que se refirió en todo momento a la «valorización energética»-. Eso sí, se comprometió a abrir un debate sobre el asunto, pero advirtiendo que «el vertedero se agota y las utopías de reciclado total no existen». Por tanto, «aunque nos pusiéramos en la cabeza mundial del reciclado, con un 30%, ¿qué haríamos con el 70% restante», se preguntó en su intervención.