La invitación lanzada el jueves en Madrid por el presidente Vladímir Putin a los dirigentes de Hamás de que serán recibidos por él en el Kremlin en cuanto lo deseen ha levantado una espesa polvareda en la escena internacional. Han surgido no pocos detractores, pero también países dispuestos a apoyar la iniciativa. Tal es el caso de Francia, el primer Gobierno de la Unión Europea que se ha pronunciado de forma inequívoca a favor de que Rusia dialogue con la organización radical palestina. Aunque de forma más prudente, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, también respaldó la idea durante el encuentro que mantuvo el jueves con Putin en La Moncloa.