El juez de Primera Instancia número 2 de Zaragoza, Ángel Dolado Pérez, ha condenado a la compañía aérea propietaria del 'Yakolev-42' que se estrelló en Turquía el 26 de mayo de 2003, a la contratista y a la aseguradora a pagar más de 10 millones de euros a los familiares de los 62 militares españoles fallecidos en el accidente. Es la primera vez que un juez español reconoce que la tripulación de aquel vuelo no estaba preparada y que ni siquiera sabía por dónde volaba cuando se estrelló. La sentencia puede ser recurrida ante la Audiencia Provincial de Zaragoza.