Un joven de 29 años murió ayer, por la mañana, en el Hospital Clínico Universitario de Málaga como consecuencia de las heridas sufridas al ser tiroteado en la noche del viernes en una calle de la capital malagueña.
Los testigos presenciales del crimen aseguran que el joven recibió varios disparos al resistirse a ser atracado cuando se encontraba en compañía de su novia y de un amigo.
La víctima permanecía dentro de su vehículo aparcado en la calle de Bodegueros, en la zona del Camino de San Rafael, junto a un joven marroquí, mientras que su novia estaba en la acera de la calle paseando al perro, informó ayer la Policía en un comunicado.
Dos individuos que circulaban en un ciclomotor se acercaron al vehículo; el copiloto sacó un arma, apuntó al joven -al que exigió que le entregara todo lo que tenía- y le disparó en repetidas ocasiones al resistirse al robo. Después los asesinos huyeron en el ciclomotor a toda velocidad.
Al lugar del suceso se desplazó una ambulancia del 061, que prestó una primera asistencia al joven y lo trasladó al Hospital Clínico Universitario de Málaga, donde ingresó en estado crítico sobre las diez de la noche; murió a las siete de la mañana de ayer tras pasar toda la noche en el quirófano, explicó un portavoz del centro sanitario. El herido presentaba cinco impactos de bala en diversas partes del cuerpo y tenía «el abdomen y el tórax destrozados».
Hombre degollado
El cadáver de un hombre de origen magrebí fue hallado ayer, degollado, en una vivienda de Benicarló (Castellón). El cuerpo fue encontrado a las ocho de la mañana por el hermano y el tío de la víctima, que alertaron a la Policía.
El cadáver presentaba un profundo corte en el cuello y se ha iniciado una investigación para determinar la autoría de este presunto asesinato.