Aunque Belén Fernández, viceconsejera de Medio Ambiente, aseguró el pasado jueves en Colombres que el contrato de los ocho cazadores que forman parte de la patrulla contra lobo en la sierra del Cuera iba finalizar el próximo 16 de febrero, la alcaldesa de Llanes, Dolores Álvarez Campillo, aseguró ayer que «el trabajo se podrá considerar concluido» cuando haya sido abatido el último cánido de los diez que los pastores sospechan que deambulan por dicho espacio geográfico.
No obstante, la regidora llanisca justificó la decisión de Medio Ambiente al señalar que «quizás dispongan de otros métodos» para erradicar al lobo del Cuera. Esa es la explicación que esta semana espera escuchar en Llanes cuando se reúna en el edificio consistorial con Cristino Ruano, director general de Recursos Naturales.
Mientras llega ese momento, Dolores Álvarez tiene muy claro que la obligación del Principado es «cumplir la legislación vigente» reflejada en el plan de gestión del lobo, mientras que su función como representante municipal no es otra que la de «defender a los ganaderos del concejo» y sus intereses profesionales.
La alcaldesa recordó que el Ayuntamiento carece de competencias en este asunto y que su misión es la de aferrarse al cumplimiento de las leyes medioambientales con la exigencia de que para la próxima primavera «ya no queden lobos en el Cuera».
Bajo estos parámetros, y sin entrar todavía en la misma órbita, los criterios de Dolores Álvarez cada día están más próximos al sentir de los zagales locales que hace sólo un par de días aseguraron estar dispuestos a entablar una demanda frente al Principado por incumplimiento del plan de gestión del lobo, a través de lo que consideran una clara «dejación de funciones».
Para llegar a esta conclusión, los pastores del Cuera argumentan que el lobo fue declarado especie protegida en Asturias y que, por otra parte, las leyes autonómicas definen a la sierra prelitoral como espacio libre de cánidos. Es en este punto donde los zagales sustentan su teoría de que Medio Ambiente no está poniendo todos los medios necesarios para la desaparición del lobo del lugar.
Además de la reunión pendiente con Cristino Ruano, la alcaldesa adelantó que Belén Fernández está muy interesada en promover un encuentro «con todos los alcaldes de la comarca oriental», especialmente con los de aquellos municipios que tienen terrenos en la sierra del Cuera: Llanes, Cabrales, Ribadedeva, y las dos Peñamelleras.
Los pastores tienen anunciada su vuelta a los pastos del Cuera para fechas cercanas al 15 de abril y aseguraron que si persiste la situación del año anterior no piensan subir al puerto ganado menor porque sería presa fácil para la «decena de lobos» que ellos garantizan en la zona.
Al conocer este razonamiento, Dolores Álvarez adelantó que hace meses mantuvo contactos con Vicente Álvarez Areces, presidente del Principado, y con Francisco González Buendía, consejero de Medio Ambiente, matizando que ambos le habían prometido que se iban a tomar las medidas necesarias para eliminar a los lobos en el Cuera.
Los pastores llaniscos conocieron ayer las manifestaciones de la alcaldesa y declararon acogerlas con «satisfacción», pero con «reservas».
Ángel Fernández, vicepresidente de la Asociación de Pastores y Ganaderos del Oriente de Asturias, comentó que él prefería hablar de «resultados» y no de «exposiciones de motivos» que todavía no se plasmaron en nada concreto.
Se mostró sorprendido por el abandono de las batidas en el Cuera y en relación a la ¿llegada a Llanes de los máximos responsables de Medio Ambiente para ofrecer explicaciones señaló que «se puede escuchar a cualquiera, pero no creer a todo el mundo».