Tan cerca y tan lejos. Siete puntos, teniendo en cuenta que ha disputado un partido más que el Caudal, separan al Avilés del play-off de ascenso. Es, poco más o menos, la distancia que separaba el año pasado al equipo avilesino del cuarto en la temporada pasada en la vigesimotercera jornada de Liga. El problema está en que las sensaciones son sensiblemente distintas. Mientras que hace doce meses la imagen del Avilés en la segunda vuelta era contundente, en la actual no pasa de la mediocridad y sus aspiraciones no son ni mucho menos las mismas.