El Parlamento Europeo se alineó ayer con las posiciones oficiales de los socios de la UE en la crisis suscitada por la decisión de Irán de volver a procesar uranio y juzgó necesaria la intervención de la ONU para dar salidas a la situación que, en cualquier caso, debe resolverse «de conformidad con el derecho internacional».
La Agencia Internacional de la Energía decidió en enero remitir el caso de Irán al Consejo de Seguridad. El trámite precisa aún la evacuación de un informe por parte de su director, Mohamed El Baradei, que es esperado para el 6 de marzo. Teherán da señales de hacer oídos sordos a la presión internacional.