El Comité Nacional de Alerta Sanitaria Veterinaria decidió ayer mantener el dispositivo de seguridad vigente en España ante la gripe aviar, que incluye la reclusión de las aves de corral en un perímetro de 10 kilómetros alrededor de 25 humedales considerados de riesgo, ninguno de ellos en Asturias. Sin embargo, no decretó el confinamiento total, tal y como se esperaba después de que Francia lo hiciese esta semana. Carlos Escribano, director general de Ganadería, justificaba ayer esta decisión dado que «nuestra situación no es la misma que se da» en el país vecino. La cabaña aviar gala es inmensa y allí se cría al aire libre bastante más que en España. Además, el país limita con Alemania e Italia, donde ya se han localizado ejemplares muertos por el virus H5N1. Aquí apenas un 5% de la cría de aves tiene lugar en el exterior, menos de 150 explotaciones «perfectamente identificadas», que en caso de aparición del virus de la gripe aviar en España podrían encerrar su cabaña sin dificultad.