Situado a siete puntos de la cuarta posición, el Avilés afronta casi como una final su partido ante el Siero, de cuyo resultado depende la posibilidad de seguir pensando en que la fase de ascenso es factible. Los dos empates consecutivos con el Mosconia de Grado y en el feudo del Real Tapia reducen aún más el ya escaso margen de error que tiene el equipo blanquiazul, obligado a ganar de todas todas mañana domingo al que, para más inri, es el equipo que peor se le da de los clásicos de la tercera división asturiana.