Pedro García Sanz es el administrador único de Naval Gijón desde que en octubre del pasado año un consorcio de seis astilleros privados -Balenciaga, Barreras, Freire, Huelva, Vulcano y Zamakona- adquiriera la planta ubicada en Poniente. En su primera entrevista desde que asumió el cargo, concedida en exclusiva a EL COMERCIO, este economista y abogado segoviano, aunque afincado en Asturias desde hace 13 años, analiza la situación del sector y confía en su «definitiva consolidación industrial» cuando concluya el proceso de privatización de Izar. Descarta una posible fusión de los dos astilleros que conviven en la bahía gijonesa, y admite que los accionistas de Naval Gijón estarían dispuestos a estudiar su traslado a El Musel si esa alternativa le «beneficiara».