ETA enfrió anoche las incesantes especulaciones, aireadas con fuerza a lo largo de esta última semana, sobre un inminente cese de la violencia. La organización difundió un comunicado de tres folios en el que no sólo no menciona la posibilidad de decretar una tregua, sino que descarga responsabilidad al asegurar que la solución al conflicto vasco «no vendrá mediante pasos unilaterales» y fija con nitidez «las claves» para encarar ese proceso: el respeto al derecho a decidir de los vascos; el cambio del actual marco político; y «el diálogo y la negociación» como una única metodología posible, para evidenciar «el fracaso de la vía policial». La banda, que no se dirige explícitamente al Gobierno de Zapatero, urge a adoptar «compromisos firmes y decisiones importantes», al tiempo que emplaza a los partidos vascos a «dar pasos ya» y advierte al PNV y al PSOE de que no dará por buena ninguna resolución labrada a dos manos y en clave neoautonomista.