El joven que el pasado miércoles presuntamente mató y descuartizó a un agricultor en una finca de Albacete ingresó ayer en prisión por orden del juez. Al mismo tiempo que la víctima, de 66 años y padre de cinco hijos, era enterrado en su pueblo, su presunto asesino, de nacionalidad extranjera, prestaba declaración en el juzgado en medio de fuertes medidas de seguridad debido a su carácter violento ya que, desde su detención, había agredido a su intérprete de inglés y a un agente de la Guardia Civil durante los interrogatorios. Esta misma agresividad había quedado patente en el estado en que quedó el cadáver del agricultor. El ahora detenido le robó su furgoneta después de quitarle la vida a puñaladas y descuartizarlo.