Dicen los que trabajan en el sector del taxi que Gijón es una ciudad «bastante tranquila y segura». Y que los profesionales conocen ya a los habituales de este medio de transporte. Quizás por eso, ni siquiera el 10% de los vehículos ha instalado una mampara de seguridad, instrumento que imposibilita que el viajero pueda tener contacto físico con el conductor. Según las cifras facilitadas por las dos cooperativas de la ciudad, Radio Taxi Gijón y Radio Taxi Villa de Jovellanos, tan sólo 22 vehículos, de los 307 que tienen licencia, han optado por esta medida.