Alcalá 31 la ha situado un poco más cerca de las pasarelas. En ese rincón de Madrid, situado en la sedede la Consejería de Cultura de la capital, expusieron sus ideas el pasado fin de semana un grupo de treinta diseñadores que dieron el relevo a Cibeles con sus propuestas frescas, arriesgadas y, sobre todo, juveniles, dentro del proyecto Ego-Cibeles. Y entre ellos se encontraba la creadora gijonesa, Elena Vilabrille, que aspira a, «pasito a paso», hacerse un hueco en el difícil mundo de la creación textil. «De momento estoy contenta e ilusionada. Me salen trabajos. Confecciono para una firma de ropa infantil y además asesoro en estilismo para Vogue. Dentro de poco nos vamos a Japón para hacer un reportaje», explica.