Según el consejero de Salud y Servicios Sanitarios, Rafael Sariego, indicó en rueda de prensa tras la reunión del Ejecutivo que el texto pretende compatibilizar el carácter de "agente sanitario" de las farmacias con el de "negocio mercantil".
Según los datos de la Consejería de Salud, hasta ahora Asturias era la comunidad autónoma con un mayor número de habitantes por oficina de farmacia y, en el caso de poblaciones en las que residan 4.000 personas, la cifra de 2.500 prevista a nivel general se reducirá para permitir la instalación de dos establecimientos.
Además, en las parroquias rurales y núcleos de población de 600 habitantes se podrá autorizar la apertura de una farmacia siempre que estas localidades cuenten con un centro de atención sanitaria de carácter público.
En todos los casos, la Consejería podrá elegir su ubicación para favorecer una mayor accesibilidad y determinará las características de los locales que albergarán las boticas.
Además se reserva el derecho de establecer en cada momento los requisitos de las oficinas para concertar los servicios de atención y asistencia farmacéutica y que hasta ahora se aplicaba a todos los establecimientos a través del Colegio Oficial de Farmacéuticos, "y no hay ningún motivo para que no siga siendo así", indicó Sariego.
El proyecto de ley establece además los 65 años como edad máxima para la jubilación de los profesionales con autorización para mantener abierta una farmacia y fija un plazo máximo de tres años meses para proceder a la transmisión de la titularidad.
Para llevar el cabo el traspaso de las farmacias se requerirá que cuenten con un periodo de actividad de seis años y la nueva norma contempla también la posibilidad de que haya cotitulares del establecimiento, siempre que dispongan de una participación mínima del 30 por ciento.
Farmacias en Atención Primaria
El proyecto regula además creación de servicios de farmacia en las redes de Atención Primaria de las ocho áreas sanitarias de la región y fija un marco legal para la prestación farmacéutica en centros hospitalarios, sociosanitarios y penitenciaros.
En cuanto a la publicidad de los medicamentos, la Consejería se compromete a adoptar las medidas oportunas para garantizar que la información y publicidad dirigida a profesionales facultados para prescribir y a la población general sea "precisa, equilibrada y no induzca a engaño".
Sariego aprovechó además su comparecencia ante los periodistas para mostrar su satisfacción por la evolución del gasto farmacéutico durante el mes de enero en Asturias, periodo en el que se incrementó en un 1,74 por ciento tras haber registrado un crecimiento inferior al 5 por ciento durante 2005, uno de los más bajos de toda España.