Se trata de la operación "BRIS" en la que los agentes se incautaron de tres machos y dos hembras de jabalí y una corza con los que se adiestraba a los perros de caza, según informa la Guardia Civil.
Desde los primeros días del pasado mes de diciembre y tras las informaciones e investigaciones de los agentes del SEPRONA de Vegadeo se tuvo conocimiento de la existencia de especies cinegéticas en cautividad utilizadas para el adiestramiento de perros de caza.
La operación se inició con una intensa vigilancia en los lugares donde se sospechaba que estaban los animales y una vez corroborada la información y las investigaciones, los agentes procedieron a la inspección de varias cuadras y espacios habilitados en el monte para el cobijo de los animales.
El pasado día 12, en los montes de la localidad de Lougedo-San Martín de Oscos, se localizó un jabalí de unos ocho meses que presentaba unas marcas en el cuello y en las extremidades superiores debido a las correas que le ponía su propietario en el adiestramiento de perros de caza y que tenía colocada una argolla en el morro.
El denunciado, que carece de cualquier tipo de documento que habilite la tenencia del animal, manifestó que sirve para que no le destroce el lugar donde lo tiene recluido.
Ese mismo día, en una cuadra de Loujedo, se localizó una corza de unos once meses de edad que presentaba marcas en el cuello y en las extremidades y que era utilizada igualmente para el adiestramiento de perros de caza.
Los propietarios trataron de impedir a los agentes el acceso a las instalaciones e intentaron liberar a la corza para eludir posibles responsabilidades.
El día 14, en los montes de Castropol, en un espacio habilitado en la parte posterior del domicilio del denunciado, los agentes localizaron dos jabalíes, un de ellos de unos tres años, con diferentes marcas en el cuello y en las extremidades superiores debido a las correas que su propietario le ponía para el adiestramiento de los perros, careciendo de documentos que acrediten su tenencia.
También en Tapia
Tres días más tarde, en unas cuadras situadas en Tapia de Casariego, también detrás de una vivienda, se localizaron dos jabalíes, uno de unos cinco años y otro de tres, cuyo dueño también carecía de documento acreditativo de pertenencia.
La Guardia Civil ha trasladado los cinco jabalíes a las instalaciones de la Coordinadora para el Estudio y Protección de las Especies Marinas (CEPESMA) de Luarca para su recuperación y para que estén a disposición de las consejerías de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras y de Medio Rural y Pesca del Principado.
La corza fue puesta en libertad debido a las recomendaciones veterinarias y la Guardia Civil continúa las investigaciones para localizar más ejemplares en cautividad.