Todos a favor, pero con condiciones. Constructores, arquitectos y vecinos coinciden en observar con satisfacción la posibilidad de que Naval Gijón se traslade a El Musel, aunque son también unánimes al exigir la obligatoriedad de que «se mantengan los puestos de trabajo». La propuesta de UGT, que reclama al Ayuntamiento y al Principado un estudio para desplazar al astillero a unas nuevas instalaciones en el remodelado puerto gijonés, ahora en fase de ampliación, fue destacada como «lógica» por la Asociación de Promotores y Constructores de Gijón (Asprocon), cuyo presidente, Manuel Pastor, dijo a EL COMERCIO que «nunca hemos visto adecuado mezclar las zonas industriales con las residenciales. Cada actividad debe tener el lugar que le corresponde y, es evidente, que al astillero ya no le corresponde el lugar que ahora ocupa».