El 'Grenland' acumulaba en los últimos tiempos un buen historial de retenciones en puertos por las deficiencias que presenta. El pasado 19 de enero quedó amarrado dos días en el puerto británico de Gole por una deficiencia detectada por los responsables de la Autoridad Portuaria. Semanas antes, entre el 30 de octubre y el 3 de noviembre, el viejo buque fue igualmente retenido en el también británico puerto de Ipswich. En aquella ocasión, las deficiencias detectadas fueron una docena.
Ambas retenciones son las últimas de un buque construido en 1970 en los astillaros alemanes Stader Schiffswerft. Fue bautizado entonces como 'Kiefernberg-87' y años más tarde navegó bajo pabellón noruego con el nombre de 'Gardwind'. En los últimos años, ya bajo la propiedad de SA Shipping, naviera con base en la ciudad rusa de San Peterburgo, fue rebautizado como 'Grenland'.
En los últimos años ha navegado bajo pabellón de conveniencia, ya fuera de Antigua y Barbuda, o de la también caribeña isla de Dominica, bandera que luce ahora mientras las olas zarandean su casco contra los bloques del espigón de San Juan.
El accidente puso de manifiesto nuevamente los riesgos que se asocian a las banderas de conveniencia, registros de segundo orden que resultan mucho más económicos para las armadoras. «Es un barco viejo, con bandera de conveniencia, lo cual trae como consecuencia tripulaciones no del todo profesionales», señaló ayer el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Ponga, en declaraciones a la agencia Efe. Por ahora, al menos, el siniestro no ha tenido graves consecuencias.