Representantes de las asociaciones de vecinos de Veguín y Anieves se reunieron esta semana con el concejal Defensor del Ciudadano, Alberto Mortera, para pedirle apoyo ante el destino que tendrán las 15 viviendas sociales libres de los barrios de San Julián de Box y San Roque: «Gente marginal, conflictiva y problemática», denunció el presidente de los vecinos de Veguín, Manuel Novo.
A través del edil, los vecinos han solicitado una reunión «con carácter de urgencia» con la concejala de Bienestar Social, Isabel Pérez-Espinosa. El objetivo es trasladarle la petición de que el Ayuntamiento «lleve a cabo una suspensión cautelar de la entrega de las viviendas» hasta conseguir que Bienestar Social les dé «un tratamiento específico y singular».
Así, en lugar de personas «marginales, conflictivas y problemáticas», los vecinos de la zona serán los que tengan prioridad de acceso. Novo puntualizó que es importante que los pisos sean para los jóvenes y para aquellos mayores discapacitadas que viven en inmuebles sin ascensor. «Pueden permutar sus casas», avanzó.