Al menos 32 personas murieron y decenas resultaron heridas por el corrimiento de tierras ocasionado por las lluvias torrenciales caídas en los últimos días en el noreste de Indonesia, informaron ayer fuentes oficiales. Varias casas de la localidad de Manado, situada a 2.300 kilómetros de Yakarta, quedaron sepultadas ayer bajo una riada de lodo, agua y piedras.
Yan Supit, funcionario del departamento de Bienestar Social, indicó que los equipos de salvamento rescataron el martes diecisiete cadáveres, mientras que ayer han encontrado otros quince.
Según manifestó Supit, los expertos en rescate siguen buscando supervivientes, mientras que alrededor de una decena de personas permanece en estado grave en dos hospitales de la ciudad.