El coordinador general de Izquierda Unida de Asturias, Jesús Iglesias, admitió ayer que los asturianos dan «una valoración discreta» al Gobierno regional, y a su presidente, Vicente Álvarez Areces, en particular, en el último barómetro autonómico del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), hecho público anteayer.
Una postura, no obstante, que le parece «razonable», porque, «aunque todos los indicadores señalan que se dan avances, los problemas de Asturias siguen ahí, y los asturianos no están para tirar voladores. Pero bueno, tampoco tiran piedras», matiza.
Según la encuesta, el 44,3% de los asturianos califican de regular la gestión realizada por el Ejecutivo regional durante los últimos años; el 0,8% la considera muy buena; el 29,6%, buena; el 16%, mala, y el 3%, muy mala. El calificativo de regular es también el mayoritario para describir tanto la actual situación económica del Principado como la situación política y la actuación personal de Areces. El paro es considerado como uno de los principales problemas de asturias por más del 90% de los encuestados, muy por encima de cualquier otra cuestión y también de la media nacional.
Iglesias cree que «las preocupaciones de los asturianos son muy normales» y «los lógicos en una comunidad como la nuestra, que lleva varias décadas sufriendo situaciones económicas muy complejas, entre ellas varias reconversiones de sectores estratégicos». Una situación que «ha calado en la conciencia ciudadana» y se refleja en la preocupación que muestra la consulta del CIS por el paro y otros aspectos económicos.
El segundo problema entre los citados por los encuestados está la vivienda, materia que gestiona IU dentro del Gobierno regional. Una gestión «mala» para el 30,4% de los ciudadanos. El coordinador de la coalición, sin embargo, prefiere llamar la atención sobre el hecho de que «en Asturias quienes citan la vivienda entre los principales problemas representan el 17%, frente al 23% de la media del Estado», lo que a su parecer es indicador de que «se están haciendo bien las cosas».
Recuerda, además, que la política de vivienda «está condicionada por el mercado», pero cree que, a pesar de todos los problemas, «empieza a dar resultados» y «de aquí al final de la legislatura se apreciará mucho más» por los ciudadanos.
Denuncia del PP
Mucho más duro fue el análisis del barómetro del CIS realizado por el presidente del Partido Popular de Asturias, Ovidio Sánchez, para quien «en líneas generales se confirma lo que están denunciando la sociedad asturiana y el PP: que el Gobierno del Principado está absolutamente acabado».
La respuesta mayoritaria de regular a la hora de valorar la situación de la región y la acción de sus gobernantes implica, en opinión de Ovidio Sánchez, «resignación y ninguna ilusión, precisamente en una tierra que tan necesitada está de ilusiones».
El líder del PP cree que «después de siete años en el Gobierno, un periodo en el que suele darse la madurez y la conclusión de proyectos que presentar ante la sociedad, lo normal es generar ilusión, pero en Asturias sucede lo contrario». Algo que dice no sorprenderle en el caso de Areces, «que fue perdiendo liderazgo desde hace mucho tiempo, cuando se aprobó la Ley de Cajas y, después de 'cargarse' a Manuel Menéndez, su propio partido le obligó a reponerlo en su puesto».
A Sánchez le parece «preocupante» que el 90,5% de los encuestados citen el paro entre los problemas fundamentales del Principado, y destaca el contraste con el 34% que considera necesaria la reforma del Estatuto de Autonomía. «El PP está dentro de esa exigencia social», asegura.
Sobre los altos porcentajes de personas que muestran su orgullo tanto por ser españoles como por ser asturianos, el dirigente popular afirma que «es un sentimiento notorio».
Prudencia socialista
Desde la Federación Socialista Asturiana se optó por la prudencia a la hora de analizar los resultados del barómetro autonómico. Si el mismo día de su publicación, en declaraciones a 'Onda Cero', Vicente Álvarez Areces destacó el alto porcentaje de encuestados que aprueban la gestión de su Gobierno (sumando las respuestas de regular, buena y muy buena), ayer el secretario de Organización de la FSA, Jesús Gutiérrez, se limitó a afirmar que «somos un tanto escépticos, con esta y con otras encuestas. No es que las despreciemos, pero tampoco somos creyentes acérrimos».
El 'número dos' de los socialistas asturianos recordó que a lo largo de una legislatura «se sufren avatares y coyunturas distintas» que en cada momento determinado influyen en las encuestas, por lo que relativizó los resultados de éstas, que «están ahí, pero tampoco hay que obsesionarse».