El Ejecutivo, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores, está realizando «activas gestiones» ante las autoridades mexicanas para «proteger y apoyar» al ex presidente del Gobierno José María Aznar, quien ha sido reconvenido por «inmiscuirse» en asuntos internos de México.
Fuentes diplomáticas informaron de que la embajada de España en México está realizando dichas gestiones de apoyo y protección por tratarse de un ex presidente del Gobierno español y porque el Ejecutivo «no comparte las acusaciones» vertidas contra Aznar. El pasado martes, en un acto celebrado en Ciudad de México, Aznar dio públicamente su respaldo al candidato presidencial del PAN Felipe Calderón, lo que ha sido considerado por la oposición como una injerencia en asuntos internos.
En respuesta, el Gobierno mexicano envió una comunicación a la embajada de España en este país en la que «se reconviene» a Aznar «para la estricta observancia» de las leyes mexicanas, ya que la Constitución mexicana establece que«los extranjeros no podrán inmiscuirse en los asuntos internos del país».
Las fuentes diplomáticas explicaron que su decisión de actuar en defensa de Aznar se basa en que, además de tratarse de un ex presidente del Gobierno, el Ejecutivo «no comparte las acusaciones» ya que, en Europa, «es práctica normal» que dirigentes de unos países den apoyo explícito a candidatos de otros países.
Ayer, al término del Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró que, «por definición», el Gobierno va a defender y «va a poner las cosas fáciles» en sus viajes internacionales a todos los ex presidentes del Gobierno y aseguró que «así lo ha hecho y así lo va a seguir haciendo». De la Vega cree que debe haber «respeto y consideración» hacia el ex presidente.