Las rías de Villaviciosa, Ribadesella y el Eo y la zonas húmedas del área central de Asturias (embalses de San Andrés, Trasona y La Granda) son ya áreas de especial vigilancia. Se trata de una medida preventiva contra la gripe aviar que ayer adoptó el Gobierno del Principado.
Las especiales características de estas zonas de humedales han propiciado esta catalogación, que busca un especial control en áreas que, sin embargo, no están consideradas como de alto riesgo, algo que sí ocurre en otros humedales españoles. Estas 'zonas de vigilancia especial' pueden contar con la presencia de aves sensibles a la enfermedad que acecha a España y que ha puesto a todas las administraciones en alerta.
De hecho, la creación de estas zonas especiales se acordó el pasado jueves en la reunión del Comité Nacional del Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria, que se celebró en la sede del Ministerio de Agricultura. Tras este encuentro, ayer los directores generales de Ganadería, Ibo Álvarez, y Recursos Naturales, Cristino Ruano, acordaban catalogar estas áreas con el ánimo de incrementar la prevención contra la influencia aviar. En estos puntos se procederá a actualizar el censado de todas las aves, tanto las domésticas como las silvestres.
Claro que no ésta la única medida adoptada por el Gobierno asturiano para evitar la llegada del mal. De hecho, durante todo el año se han cumplido a rajatabla los programas nacionales de vigilancia y control. La Consejería de Medio Rural y Pesca recordó ayer a través de un comunicado que existe un equipo dependiente de Medio Ambiente que se encarga de la toma de muestras del Plan de Epidemiovigilancia y la realización de necropsias en las aves que aparecen muertas.
Esas medidas se centran en las aves silvestres, mientras que en las de corral es la propia Consejería de Medio Rural la que se encarga de realizar controles en las distintas explotaciones. Se han visitado ya la totalidad de granjas de aves, en las que se han llevado a cabo encuestas epidemiológicos y se han tomado muestras de los animales. Todo ello sin dejar de lado la tarea informativa hacia los ganaderos.
Mínimos superados
Estos programas establecen unos mínimos de actuaciones en cada comunidad autónoma, que en el caso se Asturias se han superado con creces. Según el Gobierno asturiano, en los controles de aves de corral se ha establecido la obligación de visitar y muestrear un mínimo de siete explotaciones. Sin embargo, esta cifra se ha triplicado con visitas a 57 granjas y la toma de muestras en 24 de ellas, lo que da un total de 260 animales examinados.
En lo que se refiere a aves silvestres, el plan exigía 73 muestras, y han sido 208 las tomadas hasta la fecha.