Su vida ha estado dedicada casi por entero a la ciencia, pero es periodista. Secretario general de la Asociación Iberoamericana de Periodismo Científico, Manuel Calvo Hernando, que pronunció ayer una conferencia en la Escuela Politécnica Superior de Ingeniería de Gijón, dentro del ciclo Ciencia y Tecnología 2006, aún recuerda como cuando empezó en esto hace cincuenta años «tenía que enviar en bici mis reportajes a los científicos para que corrigiesen lo que estuviera mal».
-¿Cuáles son las claves para hacer atractivos los temas científicos al público?
-Lo que hace falta es, en primer lugar, hablar al público en su propio idioma y, en segundo lugar, estar permanentemente relacionado con los científicos. Por otro lado, hay que humanizar la ciencia contando los aspectos humanos del científico. Cuando el público se convence de que son seres humanos, tiene más confianza en ellos y se acerca más a ellos.
-¿No se pierde rigor?
-Esa es la clave, hacerlo sin perder el sentido. Muchas veces es aconsejable mostrar el texto periodístico al científico para que lo vea y saber si está de acuerdo con ese doble reto.
-¿Y existen muchas dificultades?
-Esa es la razón por la que el periodismo científico no acaba de salir a flote. Por otra parte, la sociedad en general, salvo la norteamericana, la inglesa y la alemana, no se preocupan mucho por la ciencia.
-¿De verdad cree eso?
-Las personas están metidas en una indiferencia muy peligrosa, falta interés y atención. La ciencia lo es todo y por lo tanto el primer deber del periodista es comunicarla al público para que pueda reaccionar a tiempo.
-Siempre ha habido una distancia entre el científico y el ciudadano...
-Lo que pasa es que el hombre de ciencia no está preparado para hablar en público y, en general, el periodista común no está capacitado para contar a la gente estos temas y tampoco se preocupa por ellos.
-¿Por qué?
-Quizá la responsabilidad esté en los medios, que se alejan de la ciencia y la tecnología sin percibir que es el futuro. Esta es la única especialidad periodística que tiene el futuro en sus manos y en las escuelas de periodismo y las facultades de Ciencias de la Información no está incluida la divulgación de la ciencia entre las materias obligatorias.
-¿Hay buenos periodistas científicos en España?
-Sí, pero pocos por el motivo que le dicho antes. Además faltan profesores especializados en esos temas e interés en los propietarios de los medios de comunicación.
-¿Cree que la prensa da el suficiente espacio a la ciencia?
-Desgraciadamente, no. Para los periódicos las noticias importantes son las de política y las de deportes. La ciencia todavía tiene que ganárselo, pero creo que muchas de las noticias científicas deberían ir a primera página porque su importancia puede ser decisiva.
-En su opinión, ¿cómo estamos tratando el tema de la gripe aviar?
-Ni bien ni mal. Publican lo que les dan las agencias y si tienen algún experto lo comentan con más profundidad, pero yo no he visto ninguna explicación en la prensa sobre el origen del virus.
-¿No se está alarmando innecesariamente a la sociedad?
-No, la gripe aviar es muy peligrosa y vale más alarmarla por exceso, que no por defecto.
-¿Qué noticia le gustaría dar?
-Que los seres humanos han recuperado su cordura, porque ahora la sociedad no se preocupa en conseguir situaciones que no engendren temores ni riesgos, no hay seguridad.
-¿Qué opina de revistas como 'Muy interesante'? ¿Son beneficiosas?
-Concretamente, 'Muy interesante' vigila mucho sus contenidos para que no se les cuele ninguna cosa que sea una barbaridad pero de todos modos faltan revistas de esta naturaleza que hay en otros países.