Cientos de miles de personas -1.400.000, según la Comunidad de Madrid; 110.000, según la Delegación del Gobierno, y 1.750.000, para los organizadores- se echaron a la calle ayer en Madrid para exigir al Gobierno que no negocie con ETA y que garantice que los terroristas no lograrán ninguna contrapartida política a cambio del cese de su actividad. La manifestación, convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) y apoyada por casi setenta colectivos, fue una contestación multitudinaria a la política de José Luis Rodríguez Zapatero, a quien los manifestantes tacharon de «traidor» y «mentiroso».