El gobierno de Colombia y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) dieron ayer un paso decisivo en la negociación que mantienen en La Habana para sentar las bases del proceso de paz al otorgar el reconocimiento político a los jefes guerrilleros.
Coincidieron en el balance parcial: «Estabilizar la fase exploratoria, tener mayor confianza y que los países acompañantes y el país anfitrión, Cuba, empiecen a jugar un papel activo». Desde el viernes, el 'comandante Antonio García' y el 'comandante Ramiro Vargas', ausente en esta ronda, tienen la categoría jurídica de «Miembros Representantes».