Javier Antón Guijarro, juez que conoce del concurso de acreedores del Sporting, autorizó el expediente de regulación de empleo del club con un auto dictado el pasado jueves que afecta a todos los trabajadores -deportivos y extradeportivos- de la entidad. Por un lado, la medida supone el despido de once empleados y dos jugadores de la primera plantilla, mientras que el resto del personal no deportivo será sometido a una reducción salarial. En el caso de los jugadores profesionales, por último, el juez ha modificado los contratos de todos ellos privándoles de cobrar las fichas en el caso de que el equipo descienda a Segunda B.