Los gijoneses tenían ganas de fiesta y el tiempo les dio la tregua necesaria. El desfile de Antroxu logró ayer el apoyo en las calles de miles de personas que participaron activamente en el que, según decían los más veteranos, fue el más largo de toda la historia. Medio centenar de agrupaciones participantes, divididas en 38 carrozas y 12 charangas, a los que se sumaron decenas de espontáneos, como las hadas del bosque de La Calzada, hicieron que la particular cabalgata de mazcaritos se prolongase desde las siete de la tarde hasta las diez de la noche.