Florentino Pérez se marcha devorado por su propio modelo, que adquirió fama mundial con la novedosa política de 'zidanes' y 'pavones' y murió, precisamente, certificando una grave división en el vestuario. Formó un equipo galáctico con fichajes tan sonados como los de Figo, Zidane, Ronaldo y Beckham, multiplicó los ingresos por derechos de imagen y obtuvo éxitos deportivos en los tres primeros años, mientras mantuvo la confianza en Vicente del Bosque. A partir de ahí, encadenó fracaso tras fracaso y conoció a seis entrenadores y cuatro directores generales.